Maradona podría ser nombre de una tormenta que tembló a los argentinos y el mundo. Resistí a sus vientos. El fútbol y Dios eran brasileños pero podrían también ser argentinos. Sigue que el Papa es argentino y Maradona es el más genial jugador de fútbol del mundo. Pero lo resistí. Dudé acreditar en lo que hacia. Hizo el fútbol hablar con la religión: “así en la cancha como en la vida”. Si Maradona hacía lo que quería en la cancha nosotros podríamos manejar la suerte en la vida. Incluso los problemas humanos que tuviera afuera del futbol lo hicieron hasta más humano y cercano de la gente, para quien el fútbol va más haya del sueño y de la metáfora: es juego de vida y muerte laborado con arte.
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quarta-feira, 25 de novembro de 2020
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